Parpadeo varias veces para poder mantener los ojos abiertos, miro a mi alrededor, ahí estás tu, a mi lado, dulcemente dormida, tranquila y segura. No se oye nada, salvo nuestras respiraciones, noto como late tu corazón, te acaricio y sonrío. Una paz infinita recorre todo mi ser, me encuentro feliz, me siento afortunado. Sientes mi movimiento y te acurrucas contra mi pecho, te envuelvo con mis brazos para que te sientas protegida y segura.
La vida es corta y soy de los que piensan que esperar es una pérdida de tiempo, pero Dios sabe que mantendría estos momentos eternamente, disfruto cada segundo, con cada caricia, cada mirada, ambos abrazados entre las sábanas sin hacer nada, tan sólo estar juntos.
Abres los ojos, te miro, me miras, sonríes y te respondo de igual forma, acerco mi rostro al tuyo, nuestros labios se entrechocan suave y lentamente, te acaricio el pelo, sonríes y sigues besándome, soy feliz a tu lado, me aferro a tu cuerpo y cierro los ojos.
Vuelvo a abrir lentamente los ojos, confundido y aturdido, con una sensación que llena mi ser completamente, pero no estás a mi lado, tan sólo era un sueño, un sueño que esperaba que fuera real, me sentía inmensamente feliz, pero de nuevo el vacío se apodera de mi. Pienso en tu mirada, en tu sonrisa, en tus caricias, y me pregunto: ¿Algún día este sueño se volverá realidad?


ññegh.
ResponderEliminarMe encanta! :)
Cosa, gracias por todo en serio! (K)(K)
Tú mismo has nombrado cuál es la clave para que ese sueño se haga realidad: esperar es una pérdida de tiempo. Así que no esperes, actúa, muévete, encamínate hacia lo que quieres conseguir.
ResponderEliminarO yo qué sé, págate una puta, que también es otra opción.
Es un relato hombre!
ResponderEliminarAdemás, yo siempre me muevo (h) xDDDDDDDDDD